¿Qué es el Trastorno de Ansiedad Social?

mujer miedosa agachada en medio de una multitud

El trastorno de ansiedad social, también conocido como fobia social, es una condición de salud mental que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza por un miedo intenso y persistente a situaciones sociales o de rendimiento, que pueden interferir significativamente en la vida diaria de una persona. En este artículo, exploraremos cómo siente una persona con ansiedad social, por qué se produce la ansiedad social, cómo ayudar a una persona con trastorno de ansiedad social, cuánto tiempo dura el trastorno de ansiedad social y cómo se diagnostica la fobia social.

¿Cómo se siente una persona con ansiedad social?

Una persona con ansiedad social puede experimentar miedo intenso y persistente en situaciones sociales o de rendimiento. Puede sentir que está siendo juzgado o evaluado negativamente por los demás, lo que puede llevar a evitar situaciones sociales o de rendimiento. También puede experimentar síntomas físicos como sudoración excesiva, palpitaciones, temblores y dificultad para hablar.

¿Por qué se produce la ansiedad social?

La ansiedad social puede ser el resultado de una combinación de factores genéticos, ambientales y psicológicos. Algunos estudios sugieren que la ansiedad social puede ser hereditaria, mientras que otros sugieren que puede estar relacionada con experiencias traumáticas en la infancia o la adolescencia. También se cree que la ansiedad social puede estar relacionada con niveles anormales de neurotransmisores como la serotonina y la dopamina.

¿Cómo ayudar a una persona con trastorno de ansiedad social?

Algunas formas de ayudar a una persona con trastorno de ansiedad social incluyen:

  • Mostrar empatía y comprensión hacia sus sentimientos.
  • Animarlos a buscar ayuda profesional, como terapia cognitivo-conductual o medicamentos recetados.
  • Ayudarlos a practicar técnicas de relajación, como la respiración profunda y la meditación.
  • Acompañarlos a situaciones sociales o de rendimiento para brindar apoyo y aliento.

¿Cuánto tiempo dura el trastorno de ansiedad social?

El trastorno de ansiedad social puede durar toda la vida si no se trata adecuadamente. Sin embargo, con el tratamiento adecuado, muchas personas con ansiedad social pueden aprender a manejar sus síntomas y llevar una vida plena y satisfactoria.

¿Cómo se diagnostica la fobia social?

La fobia social se diagnostica a través de una evaluación psicológica realizada por un profesional de la salud mental. El diagnóstico se basa en los síntomas que experimenta la persona y en la duración y gravedad de los síntomas. Es importante buscar ayuda profesional si se sospecha que se tiene fobia social, ya que el tratamiento adecuado puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida de una persona.

Miedo a la evaluación negativa

El miedo a la evaluación negativa de los demás es una caracterís­tica esencial del Trastorno de Ansiedad Social que no sólo se reconoce en los modelos cognitivos del trastorno, pero es la base del miedo acusado y persistente a las situaciones sociales evaluativas descrito en el Criterio A del DSM-IV-TR. Los individuos con el Trastorno de Ansiedad Social pueden mantener unos estándares de ejecución social muy altos, deseando causar una impresión particular en los demás pero dudando de su capacidad real para causar tal impresión positiva.

Creen también que captan la atención de los demás en las situaciones sociales y viven con miedo a que en el contexto social evaluativo se vean humi­llados o se sientan avergonzados de sí mismos actuando o aparecien­do como tontos, poco inteligentes o visiblemente ansiosos. Existen pruebas empíricas suficientes que confirman que el miedo a la evaluación negativa es un rasgo esencial del Trastorno de Ansiedad Social.

Sin embargo, los individuos con fobia social pueden temer cualquier evaluación social, tanto positiva como negativa, que lleve a la persona a sentir que sobresale o que sea consciente de sí misma. En este mismo orden, la evaluación negativa temida por quienes sufren el Trastorno de Ansiedad Social no equivale solamente a la leve impresión negativa causada sobre los demás, sino a una experiencia mucho más extrema de la humillación o vergüenza temidas. La vergüenza es un afecto doloroso en el que los atributos, características o conducta personales se perciben como causa de pérdida de estatus o atracción social frente a los demás, o incluso peor, de su rotunda crítica o rechazo.

Estatus Social

La mayoría de los individuos con fobia social experimentan una ansiedad notable en diversas situaciones sociales. Rachman (2004) señalaba que las situaciones más comúnmente temidas en la fobia social eran las que conllevabanhablar en público, acudir a fiestas o reuniones y hablar con figuras de autoridad. Beidel y Tur­ner (2007) señalaban que hablar en público en un contexto formal (la situación más angustiosa), las fiestas, iniciar y mantener conver­saciones y los encuentros o conversaciones informales eran valo­rados como angustiosos y evitados por más del 75% de los pacientes con fobia social.

Citarse con alguien era valorado como angustioso y algo evitado por la mitad de la muestra, mientras que comer y beber en público, hacer uso de baños públicos y escribir en público era temido por el 25% o menos de los individuos con fobia social. Las situaciones que provocan ansiedad en la fobia social han sido categorizadas como aquéllas relacionadas con la interacción social frente a las relacionadas con las actuaciones públicas. En la Tabla 9.2 se presenta un listado de situaciones inter­personales y de actuación en público de Antony y Swinson (2000b) que se valoran con respecto al nivel de miedo y evitación al evaluar la fobia social.

Tabla: Situaciones interpersonales y de actuación pública comúnmente temidas en la fobia social

Situaciones interpersonalesSituaciones de actuación pública
Iniciar una cita o compromiso con alguienHacer un brindis o un discurso
Ser presentado a una persona desconocidaHablar en las reuniones
Acudir a una fiesta o encuentro socialHacer deporte frente a una audiencia
Cenar con un amigoParticipar en la fiesta de una boda o ceremonia pública
Iniciar una conversaciónCantar/actuar ante una audiencia
Hablar por teléfono con un conocidoComer/beber en un contexto público
Hablar por teléfono con una persona desco­nocidaUsar los baños públicos
Expresar nuestra opinión personal a los demásEscribir frente a los demás
Tener una entrevista de trabajoCometer un error en público (p. ej., pronunciar mal una palabra)
Ser asertivo con los demásCorrer/andar en un lugar público concurrido
Devolver un objeto adquiridoPresentarse a sí mismo ante los demás
Expresar insatisfacción con la comida de un restauranteHacer compras en una tienda concurrida
Hablar con figuras de autoridadPasar frente a un grupo numeroso de personas (p. ej., pasar por delante de la salida de una igle­sia, teatro)

Activación ansiosa y angustia

El segundo criterio diagnóstico del DSM-IV-TR es que la exposi­ción a las situaciones sociales temidas invariablemente provocará ansiedad, que puede tomar la forma de una crisis de angustia situacional o más o menos relacionada con la situación. Los individuos con fobia social experimentan muchas veces crisis de angustia en las situaciones temidas o incluso cuando anticipan un acontecimiento social. Aunque los síntomas físicos de estas crisis de origen situacional sean idénticos a los del trastorno de angustia, los síntomas físicos de la ansiedad que son observables para los demás, como ruborizarse o moverse espasmódicamente, son más propios de la ansiedad experimentada en la fobia social.

Además, los individuos con fobia social experi­mentan mayor activación fisiológica durante la exposición a la situa­ción social angustiosa que los individuos no-fóbicos. Sin ninguna duda, el miedo a sufrir una crisis de angustia en una situación social es la principal preocupación de muchas per­sonas que presentan fobia social. De hecho, el miedo a perder el control sobre cualquier respuesta emocional, especialmente los síntomas de ansiedad, es un aspecto esencial de la amenaza social percibida. Incluso aunque el miedo a la ansiedad sea común a todos los trastornos de ansiedad, está particularmente relacionado con la fobia social por­que cualquier muestra de ansiedad en los contextos sociales se perci­be como un aumento de la probabilidad de la evaluación negativa de los demás.

Conciencia, evitación e inhibición

Para satisfacer los criterios diagnósticos del DSM-IV-TR para la fobia social, la persona debe reconocer de alguna manera que la naturaleza de sus temores sociales es excesiva o irracional (es decir, Criterio C). Este criterio ayuda a distinguir la fobia social de otros diagnósticos como el trastorno de personalidad paranoide en el que la persona, de hecho, cree que los demás están tratando de avergon­zarlo o humillarlo.

Evitación

Dada la experiencia de ansiedad intensa al anticipar o introducir­se en las situaciones sociales temidas, la urgencia a evitar las situa­ciones sociales puede ser muy intensa en la fobia social. Comparada con otros trastornos de ansiedad, los individuos con fobia social sue­len ser propensos a evitar las situaciones sociales incluso aunque estén convencidos de que es perjudicial para ellos mismos. La evaluación de la frecuencia y amplitud de la evitación asociada con varias situaciones sociales evaluativas es una parte importante de la evaluación diagnóstica de la fobia social.

Inhibición

Los individuos con fobia social se muestran muy inhibidos en las interacciones sociales. Muchas veces parecen rígidos y tiesos, su ros­tro tenso con una expresión forzada. Cuando tratan de hablar pare­cen inarticulados porque se tropiezan con sus propias palabras, se quedan mudos o les cuesta encontrar la palabra correcta. Todas estas conductas involuntarias son perjudiciales para su actuación pública y aumentan la probabilidad de la evaluación negativa de los demás -la misma esencia de su ansiedad social.

Los individuos con fobia social confían también en la evitación y conductas de seguridad sutiles en un esfuerzo por ocultar su ansie­dad que, a su entender, llevará a los demás a evaluarlos negativa­mente. Los individuos con fobia social pueden tratar de ocultar su ansiedad evitando el contac­to ocular o manteniéndose físicamente fríos, de modo que no se ruboricen o sofoquen, vistiendo determinados atuendos o maquilla­je que oculte el rubor, excusándose por ruborizarse y atribuyéndolo al calor del recinto o a no sentirse bien, o similares.

Disimulo

Estas estrategias de disimulo (es decir, conductas de seguri­dad) son problemáticas porque pueden exacerbar directamente los síntomas ansiosos (p. ej., la persona lleva un suéter gordo para ocul­tar que suda, pero esto mismo aumenta la temperatura corporal y la tendencia a sudar). Además, estas conductas impiden que se des­mienta el resultado temido (p. ej., atribuye la no aparición de la eva­luación negativa a la ejecución de la conducta de seguridad), man­tienen la atención muy concentrada en la persona misma y atraen más atención negativa de los demás. Existen algunas pruebas que confirman que los individuos con ansiedad social reconocen los efectos sociales negativos derivados de sus esfuerzos por ocultar la ansiedad, pero siguen insistiendo en ejecutar las conductas de seguridad.

En conclusión, el trastorno de ansiedad social es una condición de salud mental grave que puede afectar a cualquier persona. Si sospechas que tú o alguien que conoces puede estar experimentando síntomas de ansiedad social, es importante buscar ayuda profesional. Con el tratamiento adecuado, muchas personas con ansiedad social pueden superar sus síntomas y llevar una vida plena y satisfactoria.

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